Reflexión lección 313 (8.11.16)

  “Que venga a mí una nueva percepción”


-Es otra forma de perdonar al mundo y a sus manifestaciones-. “Que venga a mí una nueva percepción”. -Y me permito un vacío de todo lo que conozco y me resulta familiar. Conscientemente trato de abandonar el espacio que habito mientras apelo a mi fe para sujetar mi miedo a lo desconocido. No sé donde voy, pero sé lo que no quiero; no quiero más culpa, no quiero más muerte-. “Padre, hay una visión que ve todas las cosas sin mancha alguna de pecado, lo cual indica que el miedo ha desaparecido, y que en su lugar se ha invitado al amor”. Ese amor... desconocido también porque no es de este mundo. Y lo pido a ciegas- “Y éste vendrá dondequiera que se le invite. -Así de sencillo, sin esfuerzo, sin hacer otro mérito que solicitarlo. Sospecho de lo fácil, es mi actual condición, por eso pido la nueva percepción- “Esta visión es Tu regalo”. -Los regalos son gratis, ya entiendo, es un regalo-
“Los ojos de Cristo contemplan un mundo perdo­nado. Ante Su vista todos los pecados del mundo quedan perdonados, pues Él no ve pecado alguno en nada de lo que contempla. Permito que Su verdadera percepción venga a mí ahora, para poder despertarme del sueño de pecado y ver mi impecabilidad en mi interior, la cual Tú has conservado completamente inmaculada en el altar a Tu santo Hijo, el Ser con Quien quiero identificarme”.
Jesús me dice: “Contemplémonos hoy los unos a los otros con los ojos de Cristo. ¡Qué bellos somos! ¡Cuán santos y amorosos! Hermano, ven y únete a mí hoy. Salvamos al mundo cuando nos unimos. Pues en nuestra visión el mundo se vuelve tan santo como la luz que mora en nosotros”. -¡Y me voy con él!-
                                                                                                                                       joseluis

0 comentarios :

Publicar un comentario

Cancel Reply

Esto es un blog de ensayo

Popular Posts